- Sin lugar a duda una obra sorprendente; su autor recrea el actual y en declive, sistema capitalista, manifestando sus falencias y los funestos hechos que se generan del mismo. Plantea una cruda realidad que se desarrolla a diario, justo frente a nuestros ojos, nos estamos aniquilando de manera salvaje e irracional entre nosotros mismos... ¡no se puede continuar de tal forma!. la sociedad exige cambio, cambios sustanciales y tangibles. Pronto el sistema capitalista imperante no tendrá más remedio que colapsar.
-La sociedad actual demanda un cambio, un cambio sustancial y tangible, que no quede relegado a condición de quimera, que no quede plasmado como letra muerta y que sobre todo, no conlleve a más violencia, que no ocasione más desigualdad e injusticia. Como individuos pensantes y actuantes, integrantes de este gran organismo, debemos considerar que todos nuestros actos por grandes o pequeños que sean, repercuten de manera positiva o negativa, por ello, si somos proclamadores de cambio, seamos también gestores del mismo; comencemos por transformar aspectos poco favorables en nosotros, y no ver al otro como alguien ajeno, sino descubrir en él, un ser humano que necesita de mi ayuda, de mi apoyo y de mi amor para surgir, para surgir como un todo, como el todo que conformamos.
- Mario Mendoza, cual diestro rapsoda de saber, tiene la capacidad de transportar a sus múltiples lectores, en los cuales me incluyo, a un mundo paralelo, que lejos de mostrar una realidad camuflada, una cortina de humo, como lo hacen a diario nuestros doctos medios de comunicación, exhibe la verdad de la situación actual, manifestando a grandes rasgos, la problemática producto del yugo monetario que trae consigo el sistema capitalista imperante. Una obra que entrega mucha tela para cortar.
- El libro logra cautivar a sus lectores desde sus primeras páginas; inicialmente, atrapa con la intriga que se desarrolla tras la aparición de un cadáver en alto grado de descomposición, para posteriormente involucrar al leyente, de hacerlo inmiscuirse entre líneas y participar de la trama cual detective.
-La forma en que se desarrolla su sátira social es ingeniosa, puesto que a pesar de ser un tema que demanda total seriedad, logra realizarse de manera amena.
Además, es impactante, la técnica empleada, para comunicar su inconformismo hacia el capitalismo como entidad destructora ("la cosa"), siendo evidente una de las mayores angustias y uno de los mayores sinsabores que es el hecho de estar vivos en esta época y ser testigos de este extravío contemporáneo.
- Expresa frases determinantes en tiempos de adversidad; la escritura como medio de resistencia, de progreso, de vida...El conocimiento como herramienta de ascenso, tras la ignorancia creciente y como única salida, frente a la desigualdad e injusticia social reinante.
Anexo otra frase que me pareció fulminante:
- "en un mundo tibio y mediocre, donde la gigantesca mayoría cede, negocia y hace concesiones, tropezarse con un radical, es una lección de entereza, de convicción profunda, de severidad física y espiritual". Y asociando al tema la siguiente frase del prócer de la independencia nacional, Francisco de Paula Santander, que debe ser analizada en cuanto a su trasfondo y no de manera textual:
-" las armas os han dado la independencia las leyes os darán la libertad".
-A pesar de ser un excelente libro, en el cual el radicalismo se manifiesta a flor de piel, comenzando por el carácter revolucionario de la portada, surgen ciertas contradicciones en cuanto al desarrollo de la ácrata ideología expuesta en el mismo(a modo de concepción personal). Enfocándonos en la portada, el hombre que lanza la botella se encuentra vestido de paño, un atuendo al que el ciudadano promedio no accede fácilmente, por aquello de las limitaciones económicas, y por otra parte, un aspecto que merece ser evaluado y replanteado, es el hecho de combatir fuego con fuego, violencia con violencia(acción que también se evidencia en la caratula), puesto que de esta manera solo se lograra avivar la hoguera, obstaculizando el surgimiento de un nuevo estilo de vida, además, contribuiría a la paradoja, el hecho de que las victimas se comporten igual, incluso peor que los propios victimarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario