La tertulia galvánica
La lluvia inundaba la ciudad, el
magistral sigilo del viento que tiraba de mi cabello, cual caricia irrepetible,
me condujo con benevolencia y
austeridad, con dulzura y rigor, con vehemencia encubierta y desfigurada inspección; sin vislumbrar con el detenimiento
pertinente, continuo, paso tras paso, gota tras gota, sobre el asfalto frio y
sin gracia; por inercia, me detengo frente a un minúsculo portón situado en una
esquina que colindaba con un parque gigantesco, he debido estar terriblemente cansado, puesto
que a pesar del ensordecedor sonido de los autos al pasar, casi de manera
imperceptible, distingo una voz que ha manera de suplica, canta incesante.
-¡vaya, si que necesito descansar!,
me dije mientras ingresaba al modesto establecimiento,
“ring” suena la campana al ser
golpeada por la puerta. Adentro mi perspectiva cambio totalmente, bastaron a lo
mucho treinta segundos para percibir el delicioso aroma del café torrefacto
bien espumoso, que entre risas y sollozos (producto de las risas), disminuían
paulatinamente la tensión que tenia acumulada en mi espalda, ¡¿qué se yo? hace
treinta años!.
Al fondo había una chimenea
estilo colonial, acorralada entre jóvenes de aspecto intelectual, quienes discutían
diversos temas, y que a pesar de su
informal semblante sonaban bastante serios.
Quise inmiscuirme entre ellos, pero
de repente el devastador sonido de un
trueno me detiene, y de pronto un rayo cruza por la ventana, y atraviesa mi pecho, no sentí dolor, no en absoluto, al contrario percibí las ondas
eléctricas reanimando mi cuerpo, cada célula marchita de mi ser; caí tendido
sobre el suelo con los ojos cerrados, en cuanto los abro, me encuentro sentado,
observando el brillo del sol por la ventana, bebiendo una enorme taza de café
humeante a la par que escuchaba una hermosa poesía…
La tertulia es un entorno
informal, en el cual un grupo de personas con diversos puntos de vista, se reúnen
con la finalidad de debatir y compartir ideas, a modo de fusionar el mosaico de saber que les define, y
generar una visión innovadora, totalmente arraigada en argumentos de valor; tales
personajes entablan una oportunidad única de comunicar y escuchar, de conocer e
interiorizar, de deferir entre el gusto a fin por el conocimiento, de compartir
la misma escena y moldearse tras el telón.
Y como su complemento, el galvanismo,
es una técnica empleada por los estudiantes universitarios de la antigua Europa
a mediados del siglo XVIII que consistía
en transmitir una cantidad considerable
de choques eléctricos a cuerpos enfermos con la esperanza secreta de sanarlos o
bien eran proporcionados a los cadáveres con la intención de reanimarlos. Su
desarrollo se basa en la teoría de Luigi Galvani, la cual estipula que el
cerebro de los animales produce electricidad que es transferida por los
nervios, acumulada en los músculos y disparada para producir el movimiento de
los órganos.
¡Reavivando y estimulando las
zonas muertas en las que el ocio y la ignorancia hincaron sus raíces, en donde
el vaho colectivo inundo el sentido común y el ingenio particular de cada uno
de sus integrantes!